DE LA PAVA

El viaje recorre verdes lugares con olor a mandarina.

Diseñar se convierte en un acto de introspección y ser diseñador en un reto personal empujado por un deseo inmenso de alcanzar algo: Felipe De La Pava es de esos creadores. Caleño de nacimiento, samario de crianza, recuerda que desde los 7 años se propuso ser diseñador de moda luego de ver un vestido de Ángel Yáñez por televisión.

Apasionado por lo que ve, comienza empíricamente a descubrir la forma, el color y la estética de la moda; desarrolla colecciones en el papel y las relaciones sociales de su padre lo llevan a conocer a Carlos Franco, el asistente de diseño de la firma Andrés Otálora. Este a su vez, lo presenta con quien sería su primer cliente; a los 15 años, Felipe De La Pava, le vende su opera prima a Fernando Salazar.

Regresa a su casa y comienza sus estudios en la CUN de Santa Marta, mientras trabaja en el negocio familiar; una profesión digna, pero que nada tiene que ver con el diseño y la creatividad.

“Lo que es del gato no se lo come el perro y a mi casa llega una prima de vacaciones. Ella viene con una amiga de Cali, la cual me pide le enseñe mis bocetos. Luego de verlos me dice que es amiga de Otto Gonzales de Cali y que quiere llevárselos a mostrar”.

Días después Felipe habla con este diseñador, el cual le expresa su gusto por lo visto y le propone que viaje a Cali a trabajar  con él. El Joven de ahora 22 años deja todo y viaja hacia la Sucursal del Cielo. Por razones del destino, el tiempo o el oficio, Felipe nunca logra reunirse con Otto Gonzales y termina, como última alternativa, llamando a Andrés Otálora para ofrecerle sus servicios como ilustrador.

Es así como esta firma de diseño se convierte en su escuela: aprende de telas finas, de producción, de desfiles, de cómo impactan las elecciones presidenciales las ventas de una colección. Pero lo más importante: como lo dice Felipe, el valor de la humildad.

“No niego que yo quería la fama, la prensa, las fiestas. Y me di cuenta de que eso no es importante. Que el que debe salir en las revistas y ser famoso es mi vestido, mis creaciones, mi  trabajo”.

Luego de seis años como asistente de diseño, Felipe De La Pava abre una tienda que conserva la estética de aquellas casas viejas del barrio San Fernando en Santiago de Cali. Y en donde exhibe su línea principal, así como su Prêt-à-porter de nombre “Victoriana”, la cual posee la técnica De La Pava a precios más bajos.

Esta primavera verano 2017,  Felipe nos deleita con “El Viaje”, su más reciente colección inspirada en los paisajes que se divisan en la ruta del sol cuando de Cali se va para Santa Marta. El viaje arranca con plantas de café, pasa por encima de casas en tabla, recorre verdes lugares con olor a mandarina y finaliza en el mar de la capital del Magdalena.

Junto a su socio, John Jairo Silva, dibujan a mano alzada cada uno de los elementos gráficos de la colección.  Y en bases textiles frescas, así como  ligeras, combinan una paleta de color que conjuga armoniosamente el greenery -color de la temporada-, el naranja, el amarillo ocre, el azul turquesa y el Off White.

Su modelo de campaña: Mónica Castaño, una chica que personifica a la perfección a la clienta De La Pava, una mujer sencillamente glamurosa. Y hoy en GOIA tenemos la exclusiva de su colección. Deseamos que le guste a nuestros lectores tanto como nos encantó a nosotros.

Por: Redacción GOIA.

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