DE COMPRAS CON LOS CHICOS

Moda infantil para la temporada.

No es por simple capricho que ahora las marcas de moda infantil presenten colecciones cada vez más sofisticas y fashionistas. Atrás quedaron aquellos vestidos tipo marinerito o las jardineras de lunares que combinaban con las borlas a felpabas unidas a las medias.

Aquellos que eran niños en los 70´s y 80´s crecieron, moldearon sus gustos y ahora quieren verse reflejados en sus hijos. La moda infantil, se convierte en una estética adulta en miniatura.

Y existe una marca que ha logrado un equilibro casi perfecto en este mercado. Siguen construyendo colecciones para niños como si estas fueran desarrolladas para una marca adulta, pero conservando la belleza y la inocencia infantil en sus propuestas.

Cuando analizamos la colección de EPK eso es lo que notamos, una carta de color muy de temporada: rosa cuarzo acentuado por un gris pálido; tonos empolvados, rojos vibrantes sobre una base blanca o contrastados por un azul turquí. Y un vinotinto mesclado con el verde oliva que se suaviza por la pulcritud del color perla.

Más cuando vemos con detalle, descubrimos una colección sustentada en la cultura peruana. Prendas inspiradas en la alpaca, en los Incas, en Machu Picchu, en la ciudad del Cuzco, en el Nevado Pisco y en las Quitapenas; que no son más que muñecas hechas con pequeños trozos de madera, alambre o cartón, vestidas con coloridos tejidos típicos de la región. Una muestra de que la marca va más allá de estampar el simple rostro de la caricatura del momento y se preocupa por desarrollar un concepto, contar una historia, presentar una propuesta de moda.

Es así como trabajan las firmas de ropa y los mismos diseñadores de moda. Más lo que me interesa resaltar en esta editorial. Es que EPK no desconoce en su desarrollo creativo la implementación de elementos típicos de la moda infantil.

Aquellos padres, tíos, abuelos o amigos que lleguen a la marca, se encontraran con boleros en hombros, mini faldas; algunas con bases textiles translucidas sobre ellas que imitan y evolucionan el tutu de las bailarinas de ballet. Lunares, borlas, overoles y estampados dulces.

Es muy interesante poder conocer este tipo de propuestas y más aún, ver cómo los niños siguen siendo niños, así cada día se vean más adultos.

por: Raúl Quinayás

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