LIBERA EL PEZÓN

Free the Nipple: La madre de las más recientes tendencias.

La mujer propone dejar al descubierto su torso cuando ella así lo decida: que esa desnudez carezca del ya impuesto carácter sexual que posee el pecho femenino, que este sea un acto sin reproches morales, sin comentarios puristas, sin machismo y sin agresión.

La moda se ha convertido en el canal de comunicación elegido por quienes siguen el movimiento. Y tendencias como el Side Boob, que consiste en trasladar el escote frontal al costado de la sisa dejando a la vista los senos, se están popularizando entre las jóvenes europeas y norteamericanas que ven en el sencillo acto, una forma de llevar su mensaje cada día a más lugares.

¿Será que el movimiento podrá llegar a Colombia y las mujeres de este país no sólo podrán dejar de usar sujetador bajo prendas de franela, sino que podrán liberan sus senos sin el morbo de la gente?

La verdad, lo veo difícil si los mismos medios de comunicación lanzan titulares que sólo buscan impresionar en lugar de informar. Esta revista por ejemplo, en su edición pasada comunica: “La evolución del escote hacia su lado más sensual”. Un diseñador caleño que ha tomado su Facebook para publicar noticias de todo tipo (y me refiero a esas que carecen de veracidad) parafrasea un artículo de vogue.es referente al Side Boob: “Chiara Ferragni, Gala González y Gigi Hadid han desplazado el centro de interés: es más sutil e infinitamente más sexy”.

“Hacia su lado más sensual” e “infinitivamente más sexy”. Si leyeran bien, entenderían que el movimiento busca eliminar todo contexto sexual del pecho femenino y con adjetivos como sensual y sexy –créanme- no están ayudando. Señor director, por favor póngale más cuidado esos términos en el interior de nuestra revista, y  el otro que haga lo que quiera con su red social.

Pero no sólo es un error de sintaxis lo que considero puede impedir que el Free the Nipple se toma a Colombia. ¿Han notado cómo la mirada de muchos hombres se concentra en el busto de las mujeres constantemente, como si esperaran que se desabroche el botón y así poder saciar la voraz sed del fisgón encadenado que habita en su interior? ¿O cómo algunas mujeres que se quejan del acoso, se venden incipientemente como objetos del deseo? Para ellas el  escote, por ejemplo,  no es solamente un corte en la tela que estiliza la figura, sino que es una herramienta sexy que las hará ver sensuales.

La clase política aporta su cuota buscando prohibirles a las madres lactantes que den de mamar a sus bebés en lugares públicos. Izan la bandera del pudor para ocultar que realmente les resulta imposible controlar a su bestia, la cual no puede ver un pezón, pues se lanzaría a devorarlo.

Y finalmente encontramos a las radicales que buscan eliminar la carga sexual que connota dejar las tetas al aire y llenar ese vacío politizando el hecho.

De los actuales movimientos,  Free the Nipple es uno que realmente me llama la atención. Y no porque se liberen los pechos femeninos, sino porque conlleva a un cambio de pensamiento en una sociedad afanosa por tenerlo.

Por: Redacción GOIA.

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