UNA MODA GOLPEADA POR ELECCIONES

Y la oportunidad de expresar ideologías políticas.

Es extraño que la política, – algo tan de eruditos de cafetería, de genios, de intelectuales y mamertos-, permee el mundo de la moda. Tanto, que no sólo influye en los volúmenes de venta, sino que también define tendencias, estilos y nuevas propuestas.

¿Pero cómo es que lo hace?

Bien, acabamos de pasar las legislativas y se nos vienen las elecciones presidenciales. Notarán que, en redes sociales, en medios de comunicación (para la muestra un botón), en donde quiera que sea, se habla de política y las personas están realmente obsesionadas con el tema. A la par hay un gran ambiente de incertidumbre, generado por qué no se sabe quién será el nuevo gobernante del país. Esto provoca una desaceleración en las ventas de productos de moda; pues es preferible guardar el dinero para alguna contingencia o simplemente porque no hay cabeza para pensar en renovar el ropero.

Un diseñador de alta moda contaba que en tiempos electorales, sus ventas bajaban debido a que sus clientas, mujeres de estratos altos y casadas con hombres involucrados en política; destinaban sus ingresos a financiar campañas de sus partidos y durante ese periodo valía tres pepinos el traje de coctel.

Eso quiere decir que, durante el primer semestre del año, las ventas estarán un poco flojas debido a este fenómeno. Claro que hay excepciones. Pues quienes aprovechan la fecha son los productores y comercializadores de camisetas de algodón. Los cuales venden su producto a partidos políticos que buscan estampar en ellas sus números en el tarjetón y frases de campaña.

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Luego viene el mundial, que, aunque es otro tema, también afecta las ventas. Aumentando solo las de aquellos involucrados en la moda deportiva y en el sector del entretenimiento. Durante ese mes, la masa de consumidores preferirá comprar un Tv 82” o la camiseta de la selección, a una camisa de algodón o a un vestido de lino.

Más cuando una puerta se cierra otra se abre. Y en la actualidad del país, hay una gran oportunidad para que a través de la moda se expresen ideologías políticas. Lo hizo, por ejemplo:  Vivianne Westwood apoyando a Julian Assange. O Dior, con su camiseta We Should All Be Feminists “Todos deberíamos ser feministas”.

Los diseñadores y creativos colombianos encontrarán en la moda el canal perfecto para comunicar una posición y los usuarios pagarán por portarlo y difundirlo con orgullo.  Sólo resta que aquellos visionarios salgan a luz y nos deleiten con sus creaciones.

Por: Redacción GOIA.

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