Fast Fashion Vs Slow Fashion

¿Qué pensaría usted, si se entera de que detrás de las costuras de su prenda hay niños trabajando?

Es una pregunta cliché y hasta mamerta. Pero realmente tómese unos segundos para reflexionar qué y quiénes están detrás de esa ropa que hoy porta.

Estas son las preguntas que se plantea el Slow Fashion, preguntas de un montón que son la columna vertebral del movimiento y la razón de la apatía hacia esta revolución. O ¿no notan el tono de juicio que hay en cada una de ellas? Es como si nos estuvieran señalando con el dedo y diciéndonos: usted contamina, usted está haciendo las cosas mal, usted aporta a la explotación infantil, usted, usted, usted…

Pero como dice Lillyana Mejía, especialista en temas de sostenibilidad y responsabilidad social:

Esta es una conversación que está empezando a darse, y no la comencemos regañando, hagámonos las preguntas. El tema aquí es asumir la responsabilidad”.

Por otro lado ¿qué haría usted con $75,3 Billones de dólares en su cuenta personal?

Esta es la fortuna que posee el padre del Fast Fashion, el señor Amancio Ortega y que registra en enero de 2018 la revista Forbes.

“Si sabes lo que quieren, sabes lo que les puedes ofrecer”.

Frase clave de un modelo que ondea la bandera de la democratización de la moda, y uno que se ha convertido en el ideal de los empresarios de la moda colombiana por las generosas utilidades que genera.

Fast Fashion Vs Slow Fashion no busca satanizar la moda rápida, ni sacralizar la moda ética. Aquí lo que importa es construir una posición clara y fundamentada sobre ambos movimientos.

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