SPITZ Y BECERRA

Dos diseñadores resaltan el trabajo y la mano de obra colombiana.

Para cerrar mi paso por el CaliExposhow, que si bien terminó hace tres semanas, dejó dos propuestas que no puedo dejar de resaltar.

Primero hablaré del desfile de Bettina Spitz, una diseñadora que año tras año presenta sus colecciones en este evento. Y que en esta ocasión enamoró con un homenaje a la aviación antigua, así como a Amelia Earhart, la mujer que -dicen- fue la primera piloto en cruzar el atlántico.

En pasarela vimos un conjunto de piezas delicadas, tinturadas de una paleta de color terrosa y fría; que se combinaron con estampados de motivos aeronáuticos y prints florales.

Para resaltar, la intervención que hace la diseñadora al rostro de Amelia Earhart. Pues no conforme con lograr una armonía de color con el estampado, adiciona cristales en zonas estratégicas del mismo; otorgando al diseño un nivel de sofisticación típico de la marca.

Además, las flores que complementan, por ejemplo, el cuello de una de las prendas; están hechas a mano por manos colombianas. Es indudable que esta creativa siempre se sale del molde y refresca con una propuesta de moda muy distinta a la típica y siempre vista en las pasarelas colombianas.

Por otro lado está el trabajo presentado por Miguel Becerra para Frixio. Una colección que no sólo es el reflejo de la estética del diseñador, sino que lleva sobre los hombros todo un trabajo de responsabilidad social, así como de identidad nacional.

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Este creativo lleva ya varias temporadas trabajando con bordadoras de Cartago; con el fin de ir perfeccionado la técnica hasta llevarla al nivel de una pieza de lujo. A su vez, capacitando a mujeres que pasaron y pasarán de bordar el pecho de una guayabera, a construir prendas estructuradas y concebidas bajo un concepto de diseño. Es otras palabras: evolucionan su técnica, y el bordado de Cartago deja de ser un ornamento, para convertirse en una pieza de deseo.

Miguel presenta trajes totalmente construidos con diferentes técnicas de bordado, una proeza estructural y un trabajo manual que habla de la dedicación y profesionalismo de las manos expertas que tenemos en la región. Y es este el punto que me interesa resaltar: el como un diseñador puede hacer uso de técnicas ancestrales y generar valor a sus diseños. Esto sin caer en la cotidianidad de las formas y siempre siendo fiel a su estética personal.

Obviamente otros nombres que brillaron se me vienen a la cabeza, como el de Julieta Suárez, Amelia Toro, Gina Murillo, Felipe De La Pava y el Colectivo Comfandi, entre otros. Pero el espacio es poco y este tema ya hay que cerrarlo.

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Por: Redacción Revista GOIA

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