ROPA DE SEGUNDA MANO

No son prendas sucias y menos caridad.


La compañía sueca H&M anunció recientemente una iniciativa piloto en Colombia, donde a través de canales digitales usted podrá entregar su ropa usada para que esta sea vendida, y a la vez podrá comprar las prendas que otros utilizaron ya.

El piloto busca mitigar el impacto que causa esta compañía con su modelo de Fast Fashion. Recordemos que en aquel esquema se deben producir prendas de vestir en gran cantidad en el menor tiempo posible; para así minimizar costos de producción, lograr precios asequibles y dar respuesta a un cliente ya educado en consumir y botar por temporadas.

Es precisamente esa acción la que se quiere impactar. Pues las prendas de primera no irían directamente a los botaderos, sino que entrarían de nuevo al sistema para ser reutilizadas y lograr que su ciclo de vida sea mucho más duradero.

El punto importante y en el que busco que centremos la atención. Es en el reconocimiento y posterior destrucción de los estigmas que como sociedad tenemos alrededor de esta práctica.

Por ejemplo: escuchaba a personas hablar de que no comprarían pantis de segunda. Y claro que nadie comprará prendas íntimas usadas. Es absurdo el comentario y una forma de satanizar la dinámica de las prendas de segunda.


Más es entendible que se piense en el anterior portador. Pero sepa usted que estas prendas antes de ser exhibidas pasan primero por un proceso de lavandería y desinfección. H&M en este caso, no tiene una canasta de ropa sucia de la cual saca prendas para la venta.

Esta práctica va más allá de ganar un dinero extra vendiendo lo que ya no se usa. Vuelvo y lo reitero, el fin es reutilizar la prenda para que esta no vaya directamente al basurero y por lógica no sea otro elemento más que compone una pila de ropa abandonada en cualquier lugar del país.

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Otra de las barreras que rápidamente identifico, es la de la percepción de que quien consume prendas de segunda mano es pobre y no le alcanza para vestir sino con prendas donadas por caridad.

De hecho, muchas personas que etiquetamos de clase media y alta, visten con marcas de lujo porque las adquieren en tiendas de segunda mano. Gente que por cualquier razón no puede adquirir un Chanel directamente de la tienda, compra un Chanel original en una de estas iniciativas que comercializa prendas usadas.

En Colombia ya operan algunas plataformas que prestan este servicio de adquirir ropa de segunda mano. Sí le interesa conocer más, puede visitar desde su computadora o celular: Go Trendier, Renueva tu closet, Viste lo que viste y Sellpy la plataforma digital por la que comercializará sus prendas H&M.

Por: Redacción GOIA.

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